Artículo de Opinión

 Es más sencillo destruir que construir, es más sencillo quitar vidas que dar soluciones.  Hoy la medicina, a Dios gracias, tiene infinidad de recursos para que todos los enfermos tengan una buena calidad de vida y les ayuden hasta los últimos días de su existencia.  

Es un tema complicado el de la eutanasia, pues no se vislumbra ni el principio ni el fin de las decisiones a tomar. Lo cierto es que si se pone en marcha, ya es imparable y no se sabe dónde va a terminar.

La juventud se encuentra inmersa en tres tipos de revoluciones: social, económica y  política. La revolución social, es en donde se percibe  la insuficiente formación en el entorno educativo o cultural; se advierte en el comportamiento: “botellonas”, peleas callejeras con destrucción de enseres,  y que incluso se extiende al  deporte, como en el fútbol con los altercados de bandas de ultras, en guerrillas absurdas y sin argumentos; en la forma del vestir, como sucede en recepciones oficiales o reuniones de ejecutivos, en el parlamento,  en donde algunos la utilizan de forma inadecuada, que no guardan el protocolo y la seriedad del momento. En resumen, el respeto.

¿Debería ser la enfermedad el único pretexto para acudir al médico? Habría que visitar a éste como algo cercano para unos y otros; para charlar, comentar sobre los acontecimientos del día a día, problemas familiares y, por supuesto, de la patología motivo de la consulta.

El médico, por su parte, tiene que sentir y conocer a fondo la medicina. Es una prioridad absoluta; cuando se tiene la licenciatura es porque se es consciente de la formación adecuada, y para ello, los profesores tienen que adiestrarse en este sentido. Es preciso confeccionar una selección de los futuros médicos por parte del claustro que cumplan los requisitos mínimos para un ejercicio apropiado. Esta carrera se aparta en bastantes aspectos de otras muchas que precisan de menos valores; por ejemplo, es científica, requiere en gran medida sacrificio y debe existir apego por la investigación.

Pedro Sánchez está evidenciando en el corto espacio de tiempo que gobierna, su  poca capacidad y escasa personalidad.  Copia y plagia todo, hasta la tesis, lo más honesto de la persona que quiere adquirir una gran formación, así como un   futuro alentador.  Lo visto hasta ahora está demostrando  su exigua preparación, sobre todo en argumentos políticos o ciencias de gobierno.  Supone que  puede terminar una tesis como lo ha hecho: falta de fuentes, imprecisión de las mismas, no “entrecomillados” en distintas frases, muy superficial…

En la revista dominical de ABC, XL Semanal,  correspondiente al mes de abril  2018 (del 15 al 21), en uno de sus artículos, entrevistan a cinco médicos de familia acerca del abuso de estudios que el paciente solicita. Estos doctores son el primer filtro que el enfermo debe pasar antes de ser derivado a un especialista o bien seguir en manos de ellos.

RNE en lo que se refiere a la disciplina deportiva, ha ido amoldándose a los nuevos tiempos de una forma cada vez más radical con lo que siempre ha sido: “ejemplo de  imparcialidad". Ha ido desapareciendo conforme ha ido avanzando en el tiempo y se nota, porque el  índice de audiencia va en disminución. Los españoles de a pié perciben enseguida “las preferencias” de esta cadena¸ tan añorada en otros tiempos, sobre todo de   “Radiogaceta de los deportes” cuyo director es Chema Abad.

En España, tanto los trabajadores de empresas privadas como los empleados públicos,  han involucionado a indolente o apático, palabras en desuso pero muy vigentes en la actualidad, tal vez,  no bien entendidas y a veces desprestigiadas por algunos, ya que pueden ser ofensivas, pero lejos de la realidad es una palabra llana, natural, que viene a corroborar la crisis de la que estamos escapando en nuestro país.

En el artículo de la redacción del periódico ABC de Sevilla: “Ataque injustificado a ABC de Sevilla”, del martes día 20 de febrero, comentan que han sido “atacados” por algunos, se dice representantes del PP andaluz, por no estar satisfecho con la encuesta hecha por una empresa de “acreditado prestigio”, en  donde el PP estaría en tercer lugar. No obstante, cuesta trabajo aceptarlo, si saben sus nombres lo deben manifestar, si no,  tiene poca fiabilidad. Pero es poco sensato, el agravio de un periodista a un partido político porque haya expresado su opinión.

Desde que se instaló en  Espartinas el Equipo de Gobierno de C’s, apoyado por el PSOE, que por cierto lleva tres alcaldes, se va  al desastre total. Jamás se ha visto una dejadez, una abulia, una apatía, de estos gobernantes, que la están llevando al caos  en  su máxima expresión.  El descuido y la falta de limpieza se ha instalado de tal forma, que  tendrá que proponerse alguna alternativa dada la deriva que está tomando.   

Un episodio más de la poca seriedad del Servicio Andaluz de Salud (SAS) con los médicos pediatras y de atención primaria, que tienen que actuar, sin querer, con negligencia y que provocan más gastos económicos, que tratan de ahorrar con la no contratación de más sanitarios. 

Como en España existen tantos expertos, según  ellos, hay  que saber actuar en cada momento o circunstancias. Cuando vienen las borrascas o tormentas, de agua o de nieve, se avisa hasta la extenuación y el aburrimiento por todos los medios informativos leídos o audiovisuales. Se puede decir, que en la televisión nos bombardean sin temor a equivocarnos.  Sin embargo, la ciudadanía hace caso omiso y se pone en carretera por vías más cómodas, como son las de peaje, lógico, pero en  este caso la AP-6 era  poco accesible por la cantidad de vehículos que circulaban, ya que no se buscaban vías alternativas.

 Hace unos días escribí “algo” sobre Piqué. Exterioricé lo que pensaba y es que es se trata de una persona sibilina, ambigua, confusa, que se iguala a la acción que desarrolla, digo esta frase, porque  se pierde en el tiempo. Puigdemont, como se está percibiendo, es persona  de poco fiar, oscura y si no,  “tiempo al tiempo”.

Su altanería ante los catalanes y España en general, se ha visto ensombrecida por la acción que ha tomado al ausentarse de nuestro país. Todo esto viene al vínculo en la relación que escribí sobre Piqué y de su cobardía, que se enraíza con la misma que ha exhibido el expresidente de la Generalitat, con la actitud arcaica de salir y abandonar a los “millones” de catalanes que le subieron al pedestal de la ironía y ridiculez.

Hace unos días leí en el periódico ABC de Sevilla una noticia, publicada seguramente por un periodista bisoño y que aún no se sabe manejar con las palabras adecuadas para cada ocasión. Lo excepcional del caso es que su superior, que debe dar el visto bueno,  no lo haya subsanado.

La noticia era la siguiente: “Mayores de 70 años. Cuatro ancianos ingresados en el hospital al chocar dos vehículos”. La edad de estos "ancianos" oscilaba entre los 70 y 73 años. En la época que vivimos llamar ancianos a estas personas, creo que por la edad, tiene poco sentido,  además de herir sentimientos.

Tanto Pedro Sánchez como Pablo Iglesias piensan tener los apoyos suficientes para “echar” al PP del Gobierno de España, motivo, la corrupción, que es el estandarte que ondean en todos sus mítines. Lo que Sánchez no ha conseguido en las urnas lo quiere conseguir a través de la justicia. Ha perdido las elecciones y está en una debacle mental.

Lo españoles tienen que pensar, muy mucho, que si llega a la Moncloa estaremos en manos de un radical obseso por el Poder. Aún no ha mostrado sus credenciales, ni transmite nada a la ciudadanía; no ha dicho nada que invite a su candidatura, pero en lo que si existe acuerdo es que únicamente modificará su programa social, el menos significativo para salir de la crisis.

Ayer leía, como si fuera una película de ciencia ficción, el suceso acaecido en el hospital  Valme de Sevilla, cuando una joven recién había dado a luz, fallecía en un trágico accidente en el ascensor que la trasladaba a su habitación.

Lo que no está claro es cómo sucedieron los hechos. Lo lógico es pensar que el celador está siempre al lado de la paciente, y es éste el que pulsa los botones del ascensor, por sí solo el ascensor no toma ninguna iniciativa, o sea no se pone en marcha. Cómo puede ser que el celador no pudiera asir a Rocío en algún momento.

La justicia tendrá que trabajar lo suficiente para esclarecer los hechos. El fallo siempre es humano, aunque sea el ascensor el “culpable” y pasara los controles reglamentarios. Por supuesto, como no podría ser de otra manera, presunción de inocencia para todos hasta que la ley se pronuncie.

Estar unos días sin ver la TV ni leer la prensa escrita, es decir, sin nadie que te amargue la existencia, es preceptivo en ocasiones. No obstante, se percibe lo suficiente para darnos cuenta de que estamos inmersos en “El gran teatro del mundo”, en donde cada cual tiene anhelo por algo o hace de su vida un patrimonio según sus necesidades. Igualmente, se engancha a la picaresca poniéndose el mundo por montera.